The Good Place


Una mujer intenta definir lo que significa ser buena persona”.

Eleanor (Kristen Bell) acaba de morir y ha tenido la suerte de acabar en The Good Place, el “cielo” real –que nada se parece al del colectivo imaginario–. Sin embargo, conforme Michael (Ted Danson) le cuente cómo ha sucedido su partida del mundo terrenal, se dará cuenta de que algo no encaja. Ella no es la Eleanor Shellstrop a la que están buscando

Las acciones de su tocaya se resumen en una falta total de interés propio, una vida llena de amor hacia el prójimo y de ayuda humanitaria. La que se encuentra frente al arquitecto de The Good Place ha pasado su vida bebiendo y mirando siempre por ella misma. ¿Cómo puede haber acabado allí?  

En el mundo que nos plantea la serie de NBC, cuando una persona muere puede dirigirse a dos lugares: El bueno (The Good Place) y el malo (The Bad Place). Por desgracia, no hay un lugar asignado para las personas que no cumplen los requisitos para esos dos, así que el sitio malo está repleto de aquellos que no llegan a ser “buenos”. Ambos destinos tienen diferentes barrios, cada uno construido por un arquitecto. Mientras que los del lugar bueno disfrutan del sol, de vecinos amables y de fiestas agradables, en el lugar malo solo se escuchan los gritos agonizantes de quienes lo habitan. 


En The Good Place todos tienen un alma gemela con la que pasar la eternidad, y la de Eleanor Shellstrop (Al menos de la que debería estar ahí) es Chidi (William Jackson Harper), un joven filósofo. En el barrio en que vive la protagonista también encontrará a Tahani Al-Jamil (Jameela Jamil) y su alma gemela, Jianyu Li (Manny Jacinto), además de varios personajes que avanzarán la trama. 

Conforme pase el tiempo, la certeza de no pertenecer a ese mundo irá comiendo lentamente a Eleanor. Su presencia hará que se produzcan alteraciones en el barrio en el que vive lloviendo basura, rompiéndose el suelo… Y finalmente, la rubia recibirá una nota más que perturbadora. Las palabras “Sé que no perteneces aquí” se clavarán en su retina y recurrirá a Chidi para contarle todo y que, mediante el estudio de la ética, le enseñe a ser mejor persona para poder quedarse. ¿Surtirá efecto? Tendrás que ver la serie para comprobarlo.

Ya os hemos hablado en otras ocasiones de Parks & Recreation y Brooklyn Nine-Nine. Los creadores de ambas series se han vuelto a unir para desarrollar The Good Place, por lo que tanto su éxito como su calidad está completamente justificada. El tono cotidiano, siempre rodeado de humor, característico de las dos primeras vuelve a encontrarse en la serie protagonizada por Kristen Bell gracias no solo a la elección del reparto, sino a unos guiones que cierran la inmensidad de tramas abiertas. 


He de reconocer que lo primero que me atrajo de la serie, antes incluso de su estreno, fue la originalidad de su premisa. No es habitual ver un proyecto para la pequeña pantalla que muestre la vida después de la muerte, y mucho menos en clave de comedia. Si a ello le sumas un reparto con nombres tan conocidos como con los que cuenta –al menos por parte de Bell y Danson–, el producto es interesante como poco. 

Sin embargo, lo que de verdad hizo que continuara viéndola fue el carisma de sus personajes, que te atrapaban con cada línea. Llegas a comprender a Eleanor, aun sin ser un personaje agradable, y empatizas con quienes la rodean, intentando que su vida mejorase un poco. Para formar parte del “cielo”, la no-vida de los personajes era bastante difícil. 

Los veinte minutos de cada episodio se pasan volando cuando disfrutas de una serie, y con The Good Place parecían segundos. Siempre esperaba la escena final, el cliffhanger –que SIEMPRE había– con el que nos dejarían ansiosos por el próximo episodio, y que utilizaban para dar un ritmo cada vez más rápido a la serie.  


En resumidas cuentas. Si te gustan las comedias ligeras pero con cierta profundidad y aún no has visto The Good Place, no debes esperar más. Os dejamos el tráiler aquí abajo, por si la entrada no ha sido suficiente para demostraros que debéis dedicarle al menos los cuarenta minutos que duró el primer episodio (doble) de la serie. 

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About María Reinoso

Entre letras y cámaras está formado cinco estudiantes madrileñas de Periodismo (Patri, Bea, Laura, Ari y María) que adoran la literatura, el cine y las series. En este blog podrás encontrar cualquier cosa, desde reseñas de libros y películas hasta recomendaciones con nuestros contenidos favoritos, pasando por crónicas de eventos y las últimas noticias del panorama cultural.

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