3 fotogramas,

Amar

viernes, febrero 02, 2018 Patri Alonso 0 Comments

Desde el primer momento que vi los carteles de Amar me llamaron la atención, especialmente por la participación de Pol Monen en la película. Pol estudia en mi facultad y he compartido alguna clase con él, así que la intriga por ver su primera película aumentaban, y más cuando me enteré que estaba nominado a mejor actor revelación en los premios Goya 2018.  Amar supone el primer largometraje del director, Esteban Crespo, quien ya realizó un corto bajo el mismo título que contenía la primera escena de la película.
La historia de la película gira en torno a Laura (María Pedraza) y Carlos (Pol Monen), dos jóvenes que acaban de iniciar una relación y se encuentran en ese momento donde no se pueden ni separar. Los besos, las caricias... todo lo viven como si fuese el último, como si fuese necesario para poder vivir. Sin esperarlo, las ganas de experimentar terminarán repasándolos poco a poco, llevándoles a buscar caminos diferentes.
En ese momento de la relación surgen dudas, acerca del futuro, del presente y sobre uno mismo. En especial Laura deberá primero encontrarse a si misma para después volcarse en su relación. Carlos, por su parte, se encuentra estudiando una carrera por la presión de sus padres cuando tiene claro que su futuro no se encuentra en los bufetes de abogados. 
Sinceramente no sabía que me iba a encontrar cuando pulsé el play de Amar, pero lo que está claro es que me sorprendió. La película no cuenta una relación de amor como creemos, no está hecha para complacernos y menos para ser cómoda. Las situaciones que se plasman me resultaron incómodas, debido al personaje de Carlos que termina  enloquecido por su amor hasta un punto obsesivo y posesivo. 
Este sentimiento de incomodidad se le añade a la ausencia total de la banda sonora. No hay música alguna que ambiente las escenas, al contrario, todo lo que encontramos es el ruido de la calle o las respiraciones de los actores. Por lo tanto lo que podría resultar más liviano se convierte en un jarrón de agua fría. Además el montaje tampoco ayuda, a veces aparecen escenas sin sentido que no consiguen integrarse en la historia.
Lo que quiere plasmar la película son las diferentes formas de amor no solo con los protagonistas, sino también con el resto de personajes aunque sea de forma algo superficial. Para ello se ve también la relación de la madre de Laura (Natalia Tena) o las conversaciones que tiene con sus amigas. 
Sobre María Pedraza recae la mayor parte de la acción y la actriz consigue que nos creamos al 100% su papel. Laura es una joven con la que cualquier chica podría sentirse identificada gracias a su naturalidad y la forma en la que afronta los hechos. En cuanto a Pol Monen no creo que este sea el papel que marque su carrera, quizás es por el tipo de personaje, pero si hay que elegir creo que María se le come frente a la cámara. 
Amar no está hecha para disfrutar de una historia de amor, aunque relata con total naturalidad y sin tapujos el día a día de estos dos jóvenes. No emite juicios de valor a la hora de criticar ciertos comportamientos, simplemente muestra la huella que deja en las personas el estar enamorado
Puntuación:
Patri Alonso

0 comentarios: