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Buena Conducta (Good Behavior)

miércoles, marzo 01, 2017 María Reinoso García 0 Comments

 
"Letty Raines es una ladrona y ex convicta cuya vida se basa en un mal momento constante, mala decisión tras mala decisión. Y así es como quiere que continúe. Recién salida de prisión, Letty intenta mantenerse a flote, pero cuando escuche por casualidad a un matón siendo contratado para matar a la esposa de un hombre, trazará un plan que acabará uniéndola al asesino en una relación peligrosa y seductora".
Hace unos meses os hablábamos de Buena Conducta (Good Behavior), una de las producciones que salieron a la luz la pasada temporada y que marcaba la vuelta de Michelle Dockery a la televisión tras interpretar a Mary Crawley en Downton Abbey. La serie comenzó su emisión el pasado octubre en el canal de pago TNT y se conforma de una única temporada de doce episodios.

En la serie protagonizada por Dockery y Juan Diego Botto seguimos a dos personajes: Letty (Dockery) y Javier (Botto). Por si aún no has leído la sinopsis que os hemos puesto más arriba, Letty es una ladrona que acaba de salir de la cárcel. Intenta restructurar su vida, pero los métodos que sigue no acaban de llevarla por el buen camino. Los robos le servirán para costearse sus adicciones, pero también para poder mandar dinero a su hijo por diferentes vías, a pesar de la orden de alojamiento que mantiene su madre (Lusia Strus) sobre ella.

Javier ha pasado su vida solo, viviendo como podía, y aquello le ha llevado a convertirse en un asesino a sueldo con clase. Uno de los mejores, ya que nadie consigue descubrir la verdad sobre sus crímenes –además de sus clientes–. Poco más se sabrá de la vida de Javier hasta que pasemos el ecuador de la serie pero, por supuesto, es algo que debéis descubrir vosotros si decidís darle una oportunidad a Buena Conducta.

Los dos personajes se unirán una mañana, cuando Letty decida entrar en la habitación de hotel que ha alquilado Javier. Lejos de hacerlo para un viaje de placer, Javier ha escogido ese lugar para reunirse con uno de sus clientes. Cuando Letty note unos pasos que indican la llegada del hombre, se esconderá en el armario intentando que no note su presencia. Desde ahí, escuchará cada uno de los datos que el cliente de Javier está dispuesto a darle en voz alta, y comenzará la lucha interna en la que se debatirá si ayudar a la mujer a quien le quedan horas de vida o continuar con su vida, como si nada pasase.

Aquel momento no será solo un punto clave para la relación entre Javier y Letty. Además, se convertirá en un punto de inflexión en la vida de ambos. Para Javier, unirse a Letty significará dejar de estar solo, física y emocionalmente, a pesar de la dureza de su trabajo. Para Letty, comenzar una relación de dependencia con Javier –en el más positivo sentido de la expresión– significará dejar atrás la toxicidad externa y dar pequeños pasos hacia delante para convertirse en una persona digna de volver al lado de su familia. ¿Llegarán a cumplir su realización personal?

En la superficie, Buena Conducta puede definirse como una mera serie de acción dramática americana, con tintes ligeramente telenovelescos –sobre todo cuando conocemos al círculo de Javier–, pero en mi opinión llega a ser mucho más. No solo tratamos la adicción, la soledad, el dolor y, claro está, los crímenes. Una vez rasgada la superficie de típico show americano, nos damos cuenta de todo lo que puede llegar a que una persona se encuentre en esa situación.


Letty nunca supo tomar las decisiones correctas, pero la absoluta indiferencia de su madre cuando el personaje de Dockery era joven, tampoco ayudó en ello. Todo se fue por la borda cuando se sumergió en el mundo de la droga. Ni todos los incentivos por salir de él le servían para poder sacar la cabeza de ese oscuro colectivo. Caía una y otra vez, y ni siquiera la separación de su hijo fue suficiente para mantenerla a flote.

Javier es un personaje enigmático. La serie comienza desde la perspectiva de Letty, por lo que vamos quitando las capas del hombre conforme lo hace la protagonista femenina. A pesar de la desconfianza de la misma, desde un principio Javier se muestra como alguien perseverante, ambicioso y pulcro que no permite errores en su trabajo –ni en el resto de aspectos de su vida–.

Sin embargo, hay una constante en toda la evolución que hace el personaje, y es el dolor que le persigue, cada vez más evidente. Intenta mostrar una cara indiferente, sin matices, pero es esa misma careta la que poco a poco se va disolviendo ante Letty y nos permite conocer muchas de las respuestas a preguntas sobre su persona.

Como ya os podéis imaginar, la verdadera fuerza de Buena Conducta radica en sus personajes principales. Ni los casos que cogerá Javier, ni las aventuras por las que pasará Letty utilizando la regla de los cinco dedos, moverán tanto la trama y fascinarán al espectador como el descubrimiento paulatino del verdadero carácter de los personajes. Los personajes son carismáticos y misteriosos por sí mismos, pero cuando se juntan, su química atrapa el foco de la historia, provocando una necesidad de conocer más datos en el espectador.

¿Recomiendo esta serie a todo el mundo? Quizás no. Si habéis leído nuestro primer post sobre la serie, os daréis cuenta de que quien lo escribió –nuestro redactor Alejandro– y yo compartimos pocas ideas. En lo que sí estoy segura es que si buscas una serie interesante donde los personajes están por delante de la trama, pero con un hilo argumentativo sólido, no puedes dejar al menos de darle una oportunidad a Buena Conducta (Good Behavior).

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