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El taller de escritura

El director francés Laurent Cantet, volverá a las pantallas de cine españolas este viernes con El taller de escritura (L ´atelier); la cual es distribuida por Golem. La película, protagonizada por un grupo de jóvenes, ahonda en los problemas de los jóvenes actuales, dejando un mensaje importante a las nuevas generaciones otorgándole también voz a sus intereses.

La película que transcurre en La Ciotat, en Francia, tiene como protagonista a Antoine, un chico que ha decidido apuntarse a taller de escritura dentro de un programa de integración social. El objetivo de este taller al que asisten vario jóvenes, es escribir una novela con la ayuda de Olivia, una escritora reconocida. Mediante las clases del taller, el pasado obrero de la ciudad volverá a resurgir; aunque a Antoine no le interesa. Con ideas opuestas al grupo y a Olivia, se centra en situaciones con violencia que ponen en alerta a la vez que atraen a la novelista.

Comenzando con los protagonistas, que en esta ocasión son los jóvenes, vemos como son un reflejo de la realidad, donde una gran mayoría no están integrados en grupos o simplemente que pasan de todo. Vemos como la acción de la trama gira en torno a Antoine y a Olivia, dos personajes contrapuestos con ideas muy diferentes pero con una cierta atracción que les obliga a compartir ciertos momentos de diálogo. En el caso de Antoine, hay que decir que es un chico solitario, que solo quiere desconectar y pasar el día en una pequeña cala cerca del mar. A parte de eso no suele salir con amigos, aunque se junta con un primo suyo que vive cerca.

Aunque Antoine es un chico bastante inteligente, no cabe duda que para Olivia será todo un reto. Sobre todo porque a la hora de las reuniones del taller de escritura, será uno de sus mayores obstáculos. Los compañeros del taller de Antoine son de diferentes razas étnicas, así como en personalidad e intereses. En ellos se refleja el afán que tiene cada uno de estar ahí, viéndose como alguno ha podido acudir obligado por su familia o bien porque le atraía la idea de esta actividad. No obstante, es un grupo muy reducido, algo que en la realidad es difícil que sea un grupo grande, ya que la lectura y la escritura en la gran mayoría no suelen estar muy presentes.


Olivia a pesar de continuar escribiendo novelas, se centra en el avance del grupo para sacar al menos una historia, la cual será publicada en papel. Es por eso que motiva a los chicos y chicas del grupo a exponer todas sus ideas, darles pautas y aconsejarles tanto para lo que están escribiendo como para ellos en general. A medida que los alumnos van mejorando con el trabajo que tienen en sus manos, Olivia empieza a notar ciertas discrepancias que no son para nada bien recibidas entre el grupo. Se trata de temas que afectan a más de uno, tanto a nivel emocional como a nivel personal, que harán saltar chispas en el ambiente. Pero una de las cosas que se buscan también con este taller, es que se reúna un grupo de gente y que se integre en la sociedad, que no se margine y que conviva con gente de todo tipo.

Además, gracias a la realización de la novela, tendrán que ir aprendiendo sobre la ciudad en la que viven e investigar sobre lugares y temas de los que hablar en la historia que están creando. Por ello el pasado obrero de la ciudad es importante para que salgan a descubrir juntos. Evitar que le pase como a Antoine que le gusta mucho jugar a los videojuegos y se queda en casa mucho tiempo con ello, sin tener contacto casi con el exterior mas cuando sale a despejarse. Aquí podemos ver cierta crítica hacia este tipo de ocio, que no lo califica de ninguna manera, pero sí que hace ver que no es bueno en cierta medida.

Mientras que vemos el desarrollo de los personajes, el guión es bastante lento, pero tiene los elementos necesarios para mantener la intriga de los personajes. La fotografía de la película es bastante buena, siendo uno de los factores por los que destaca, a pesar de que la música en esta cinta está poco presente. O al menos yo no la he percibido como algo importante. Es una película que no es para el público general, pero a quien le guste el cine francés y sea seguidor de Cantet seguramente le resulte una película agradable.


Alejandro C.

Amor a medianoche

El 4 de mayo llegará a nuestras salas Amor a medianoche, un drama romántico que atraerá a las nueva generaciones, ya no solo por su reparto si no por el hilo conductor de esta atractiva historia que protagonizan Bella Thorne y Patrick Schwarzenegger. Scott Speer (serie de Scream, Eye Candy) se encarga de dirigir esta cinta.

La película gira en torno a Katie, una joven de 17 de años que vive encerrada desde pequeña en su casa, debido a que padece una enfermedad rara que no le permite estar expuesta al sol durante el día; siendo un simple rayo de sol mortal para ella. Pero la vida de Katie dará un giro cuando Charlie se cruza en su camino y empieza a descubrir el amor.

Aunque no es una película que sobresalga por su argumento, desde luego, pero lo que sí destaca principalmente como se ha comentado al principio es su reparto. La trama es tan sencilla y tan simple como cualquier otra película romántica, pero cambiando matices en la relación de los personajes y sus circunstancias. En esta ocasión, los actores escogidos son muy atractivos en todos los sentidos, algo que les hace ideales para sus roles en este género, y sobre todo en películas que transcurren en Estados Unidos.

La situación a la que se somete la protagonista no es nada fácil, ya que su vida ha sido y es muy dura debido a su enfermedad. Pero eso no es ningún obstáculo, ya que cuando tienes amigos y familia que te apoyan todo es posible. Haciendo hincapié en lo importante de la película: el amor, con el que muestran que no hay límites ni barreras. Katie siempre ha estado enamorada de Charlie y no parece que vaya a poder saber que es el amor por su enfermedad, lo que le hace sentirse peor aún.

Pero fuera del cliché de usar actores y actrices con una buena imagen para hacer que parezcan de menor edad, Patrick y Bella tienen unos personajes que congenian con el público adolescente nada más empezar la película. Al ser una cinta dirigida a un target específico, es muy posible que a público de otras edades no les resulte una película con un argumento que les enganche de principio a fin.


A pesar de que tiene una duración de 91 minutos, no se hace pesada en ningún momento, solo que la fotografía y la ambientación ayudan a que te quedes hasta el final. Aún sabiendo que la historia decae en varios momentos y que es como si estuvieras viendo un telefilm cualquiera una tarde de fin de semana en casa. Porque los personajes secundarios están presentes en muchos momentos importantes para los protagonistas, pero hacen intervenciones que hacen que pierda calidad por momentos.

No obstante, me gustaría recalcar la banda sonora, que cuenta con canciones de Bella Thorne para la ocasión, consigue que la película se salve en alguna parte; y donde los temas también tienen su importancia por su letra. Es una película entretenida, que te desenfada y te hace ver muchas cosas de la vida como el mensaje que transmite. En general, se les quiere decir a las generaciones jóvenes que la vida es corta y que hay que aprovecharla al máximo, y sobre todo que en el amor no hay nada imposible, por muy duro o difícil que parezca. Y que si te propones seguir tus sueños y tus metas, acabarás obteniendo el éxito, o al menos lo que implicaría esa palabra en algún momento de tu vida.


Bien es cierto que estamos ante una idílica historia de amor, aunque a pesar de todo tiene una gran carga emocional para con los personajes. Y esto es por lo que funciona esta película, a pesar de no ser una gran producción. Sin haberse gastado un presupuesto muy elevado, han conseguido realizar un largometraje que se vende solo estéticamente.

Yo le voy a dar 3 fotogramas porque no me gustó especialmente pero tampoco me disgustó. Me gusta el mensaje que aporta, además de ser entretenida en su justa medida con la duración que tiene. No es un título al que se le puedan dar muchas vueltas, por no decir casi ninguna, pero tampoco es lo que busca. Simplemente es una película para adolescentes con una estética atractiva, y que seguro que a quienes les gusten las películas románticas, puede que les saque alguna lagrimilla.


Alejandro C.

La casa junto al mar

Robert Guédiguian (Las nieves del Kilimanjaro, Una historia de locos) vuelve a reunir a su elenco habitual para ofrecer una película que hacía años que tenía en mente rodar, sobre todo geográficamente. De esta manera, gracias a Golem el 23 de marzo llega a los cines La casa junto al mar, un drama familiar que rezuma belleza en cada escena y que aborda muchos temas sentimentales. Pero para ello viajemos a la idílica costa francesa.

La historia gira en torno a tres hermanos que vuelven a la casa que construyera su padre en una cala cercana a Marsella. Angèle es una actriz que vive en París, Joseph vive enamorado de una chica mucho más joven que él, y Armand el que decidió quedarse con el restaurante familiar continuando la tradición. Ahora les tocará reflexionar en las ideas que les ha ido transmitiendo su padre, girando en torno a un restaurante para obreros. Aunque la llegada de una patera a la costa hará que sus reflexiones tomen otro camino.

El eje principal de la película se encuentra en el tema familiar, buscando una reconciliación de los hermanos a través de la situación en la que se encuentra su padre. Algo tan real como la vida misma, porque la mayoría de las familias tienden a separarse, y como ocurre en esta cinta, la reunión tiene lugar tras cada uno llevar un tipo de vida totalmente distinto. Bien es cierto que sus vidas cambiarán, no drásticamente, pero sí tendrán que pensar en cómo actuarán en consecuencia a los hechos recientes.

Cada uno de los hermanos tiene una visión diferente, destacando sobre todo por encima la de Angèle, ya que comparte una historia pasada que le afecta a la situación que está viviendo actualmente. Y no solo eso, si no que otros personajes que aparezcan en la vida de la mujer de la familia, serán los desencadenantes de muchos sentimientos que parecía tener reprimidos. No obstante, su personaje también tiene un significado bastante importante en cuanto a la identidad, ya que al ser actriz le gusta poder ser otra persona en el escenario y olvidarse de sus problemas por un momento.



Por otro lado están sus dos hermanos. Joseph, que en el presente sale con una chica bastante joven, se replantea muchas cosas a su edad. No acaba de aceptar lo que tiene ni lo que le ha ocurrido recientemente, para que además ahora tenga que ver a su familia y le digan como tendría que actuar. En cambio Armand, podría decirse que es el que tiene la mente fría y lo tiene todo claro. Prefiere quedarse desde siempre cerca de su padre, ya no para ayudarle en la casa, si no para llevar el restaurante y que no se pierda esa tradición. Diferentes historias, que al fin y al cabo acaban confluyendo en el mismo punto.

Pero Guédiguian no solo se centra en la familia, ya que trata el tema del perdón por los problemas no solo causados en el pasado, si no también en los presentes. Aunque el que me parece más destacable es el del paso del tiempo. Desde el comienzo de la película, el director invita a los espectadores a reflexionar acerca de si el paso del tiempo afecta solo a las personas o si también al entorno en el que viven.


A raíz de esto, hay que destacar que la película está grabada en el mismo lugar con diferentes planos. No se ve más allá de la cala en la que se encuentra la casa. El espacio se ha reducido al máximo, para ofrecer una visión mucho más centrada de los temas que quiere hablar. Por ello, de manera indirecta, provoca que los espectadores imaginen como era antes el lugar en el que se mueven los personajes. A través de los diálogos y algún flashback, se pueden crear ciertas ideas acerca de como ha ido cambiando la vida en la pequeña cala, que sigue teniendo una belleza inmejorable.

Al ser una producción europea, se ha querido incluir en la cinta el tema de los refugiados, algo que se está dejando de lado en los medios, y que el director considera muy importante ya que es el futuro del continente. Pero no voy a hablar mucho de este tema, ya que es un punto clave en la película que no quisiera revelar.


Lo que sí que he notado al ver la película es que el final invita a imaginar como sigue la historia, al quedarse abierto. Pero lo que no convence del todo es que los temas que trata se quedan a medio camino. No se terminan de cerrar. Se ve la intención de que van hacia algún lado, pero no llegan. Y esto quizás haga que el largometraje se haga un poco cuesta arriba. Por ello, a aquellas personas que les guste el cine de autor y el cine de género, encontrarán un título llamativo en La Villa (como se llama originalmente), pero no se la recomendaría a cualquier público que no haya visto nada del director antes.


Alejandro C.

Voldemort: Origins of the Heir


El universo cinematográfico de Harry Potter ha introducido a muchísimos seguidores en sus novelas, enamorando con la magia de sus historias y personajes. Sin embargo, las cintas sobre el personaje principal no han ofrecido a los fans todo lo que necesitaban, demandando nuevas adaptaciones centradas en otras subtramas como los Merodeadores, los fundadores de las casas o los orígenes del propio Voldemort. 

Gracias al estudio independiente Tryangle Films podemos disfrutar de esta última faceta del mundo potterhead y descubrir cómo era Voldemort antes de convertirse por completo en el gran mago oscuro de su tiempo. Claro que estaremos ligeramente limitados: quien cuenta la historia no es un narrador omnisciente y tampoco el propio Tom Riddle (Interpretado por  Stefano Rossi). La encargada de mostrarnos la faceta más desconocida de Lord Voldemort es Grisha McLaggen (Maddalena Orcali), heredera de Godric Gryffindor y amiga leal de Tom durante muchos años. 


La historia de Voldemort: Origins of the heir comienza con cuatro jóvenes, miembros de un club secreto: el de los herederos. Lazarus Smith (Rorie Stockton) es heredero de Helga Hufflepuff, Grisha McLaggen (como ya hemos mencionado antes) de Gryffindor, Wiglaf Sigurdsson (Andrea Baglio) desciende de Rowena Ravenclaw, y Tom Marvolo Riddle de Salazar Slytherin. 

Gracias a los creadores de esta nueva historia podemos unir más y más piezas sobre El-que-no-debe-ser-nombrado. Por una parte, tenemos los extractos mostrados en Harry Potter: El misterio del príncipe sobre la infancia de Tom Riddle. También los de La cámara secreta. Unir todos ellos junto a la historia de los orígenes nos lleva a una conclusión: si alguna vez pensamos que Riddle estaba condicionado por sus circunstancias, ya no es así.

El Voldemort que nos muestra el largometraje dirigido por Gianmaria Pezzato se asemeja más a los libros en cuanto a crueldad, altanería y orgullo. Nadie ha sido suficiente para él, y lo ha reflejado en cada momento de su vida, despreciando a todos los que tenía a su lado.

Aunque se nota que la producción no está a la altura de un blockbuster de Hollywood, no se le puede restar mérito por ello. Tiene un buen equipo de post-producción y de retoque visual y de sonido, pero flojea en lo amateur de las actuaciones y algunas lagunas argumentales.

Eso sí, todos los fans de la saga volverán a sumergirse en el mundo mágico con esta hora de largometraje sobre la historia de Voldemort.

Voldemort: Origins of the heir es una película hecha por y para fans de la saga mágica, centrada en la juventud de Tom Riddle desde sus últimos años en Hogwarts hasta su ascensión como mago tenebroso. Para poder llevarla a cabo tuvieron que llegar a un acuerdo con Warner Bros., ya que son quienes poseen los derechos de explotación a nivel audiovisual. 

Gracias a un acuerdo con la productora, además de obtener permiso para realizar la historia sobre el malvado personaje de la saga Harry Potter, también consiguieron una sustanciosa inversión que ayudaría en la producción de la película. 

El largometraje tiene una duración de aproximadamente cincuenta minutos y está disponible para todos en Youtube con audio en inglés y subtítulos en varios idiomas. Si queréis echar un ojo a la cinta  escrita y dirigida por Gianmaria Pezzato, no dudes en ver el vídeo que dejamos más abajo.

María Reinoso

The Diary of a Teenage Girl

Minnie Goetze —Bel Powley— está en plena efervescencia adolescente y, justo en este momento, ocurre algo que potencia aún más este estado: acaba de practicar sexo. Y no con alguien corriente, si no con Monroe —Alexander Skarsgard—el atractivo novio de su madre, con quien mantiene una relación abierta. 

Poco a poco, con un micrófono rudimentario, una grabadora y un par de cintas de cassette, comienza a narrar un diario hablado en el que cuya primera norma que deja a quien descubra las cintas es que deje de escucharlas. En ellas, compartirá sus pensamientos, sus sentimientos y, en especial, la vorágine interna que le provoca Monroe y el hecho de tener que mantener en secreto su relación.

A través de este diario grabado, de sus dibujos, de los cuales tiene una enorme influencia de Aline Kaminsky, Minnie comienza a conocerse un poco más a sí misma. Y acaba de descubrir que tras perder su virginidad, la vida para la protagonista puede ser algo más interesante de lo que había experimentado hasta ahora.

Sin duda, la química entre Bel Powley y Alexander Skarsgard se podía cortar en el ambiente. Transmitían demasiado bien ese deseo, ese morbo inicial que da estar infringiendo las normas, saber que lo que haces no está bien, pero aún así, ansías satisfacer ese deseo. 

La ambientación está muy lograda, nos traslada hasta 1976, justo un año antes de la revolución cultural que supuso Star Wars, el ambiente tardío de Woodstock y el «paz y amor». El entorno de Minnie parece demasiado desenfadado y envuelto en alcohol y drogas, cosa por la que poco a poco, comenzará a descubrir también por su cuenta. 

La cinta juega también con la animación, mezclando dibujos en los fotogramas y también que, a partir de un dibujo continúe la escena. Se nota que es un estilo muy personal y basado en la gran influencia de Minnie. 

Sin mucho más que decir, doy a The diary of a teenage girl 3 fotogramas. Es cierto que la trama no es demasiado sorprendente, pero si aprecias el cine independiente y quieres disfrutar de un buen rato, no dudes en añadir a esta película en tu lista para verla. Aquí os dejamos el tráiler. 





~ Laura B.

Amar

Desde el primer momento que vi los carteles de Amar me llamaron la atención, especialmente por la participación de Pol Monen en la película. Pol estudia en mi facultad y he compartido alguna clase con él, así que la intriga por ver su primera película aumentaban, y más cuando me enteré que estaba nominado a mejor actor revelación en los premios Goya 2018.  Amar supone el primer largometraje del director, Esteban Crespo, quien ya realizó un corto bajo el mismo título que contenía la primera escena de la película.
La historia de la película gira en torno a Laura (María Pedraza) y Carlos (Pol Monen), dos jóvenes que acaban de iniciar una relación y se encuentran en ese momento donde no se pueden ni separar. Los besos, las caricias... todo lo viven como si fuese el último, como si fuese necesario para poder vivir. Sin esperarlo, las ganas de experimentar terminarán repasándolos poco a poco, llevándoles a buscar caminos diferentes.
En ese momento de la relación surgen dudas, acerca del futuro, del presente y sobre uno mismo. En especial Laura deberá primero encontrarse a si misma para después volcarse en su relación. Carlos, por su parte, se encuentra estudiando una carrera por la presión de sus padres cuando tiene claro que su futuro no se encuentra en los bufetes de abogados. 
Sinceramente no sabía que me iba a encontrar cuando pulsé el play de Amar, pero lo que está claro es que me sorprendió. La película no cuenta una relación de amor como creemos, no está hecha para complacernos y menos para ser cómoda. Las situaciones que se plasman me resultaron incómodas, debido al personaje de Carlos que termina  enloquecido por su amor hasta un punto obsesivo y posesivo. 
Este sentimiento de incomodidad se le añade a la ausencia total de la banda sonora. No hay música alguna que ambiente las escenas, al contrario, todo lo que encontramos es el ruido de la calle o las respiraciones de los actores. Por lo tanto lo que podría resultar más liviano se convierte en un jarrón de agua fría. Además el montaje tampoco ayuda, a veces aparecen escenas sin sentido que no consiguen integrarse en la historia.
Lo que quiere plasmar la película son las diferentes formas de amor no solo con los protagonistas, sino también con el resto de personajes aunque sea de forma algo superficial. Para ello se ve también la relación de la madre de Laura (Natalia Tena) o las conversaciones que tiene con sus amigas. 
Sobre María Pedraza recae la mayor parte de la acción y la actriz consigue que nos creamos al 100% su papel. Laura es una joven con la que cualquier chica podría sentirse identificada gracias a su naturalidad y la forma en la que afronta los hechos. En cuanto a Pol Monen no creo que este sea el papel que marque su carrera, quizás es por el tipo de personaje, pero si hay que elegir creo que María se le come frente a la cámara. 
Amar no está hecha para disfrutar de una historia de amor, aunque relata con total naturalidad y sin tapujos el día a día de estos dos jóvenes. No emite juicios de valor a la hora de criticar ciertos comportamientos, simplemente muestra la huella que deja en las personas el estar enamorado. 
Puntuación:
Patri Alonso

El corredor del laberinto: La cura mortal

El principio de la década del 2010 estuvo marcado por esas distopías juveniles que acaparaban las taquillas del cine. Primero fueron Los juegos del hambre, luego Divergente y ahora le ha tocado a El corredor del laberinto llegar a su fin. Tres años después de su anterior entrega, La cura mortal cierra esta trilogía dirigida por Wes Ball donde un virus está a punto de acabar con toda la humanidad.

Tras salir ilesos de "La Quemadura", Thomas (Dylan O'Brien) y sus amigos tienen otro objetivo: encontrar al mayor número de inmunes para poder llevarlos lejos de CRUEL y del virus. Sin embargo, no todos pudieron escapar del último encuentro contra CRUEL. Minho (Ki Hong Lee) y muchos otros quedaron atrapados bajo las garras de CRUEL y ahora es turno de Brenda (Rosa Salazar), Newt  (Thomas Brodie-Sangster), Fritanga (Dexter Darden) y Thomas rescatarles. Sin embargo no sale todo lo bien que podrían esperar. Minho está retenido en los laboratorios de CRUEL, donde están experimentando con él para conseguir extraer la cura del virus pero, ¿a qué precio? Thomas y los demás deberán aliarse con sus peores enemigos para conseguir rescatar a Minho.

Hace unos años os hablé sobre Las pruebas, la segunda parte de la trilogía que me había parecido una auténtica decepción, quizás es por eso por lo que tenía unas expectativas tan bajas con esta cinta. Y si le añadimos que dura 2h y 30 minutos pues una va con pocas ganas. Leí los libros de James Dashner hace unos cinco años, así que no le pedía a la película que fuese fiel al libro, ya que por una parte los recuerdos de este están bastante borrados y porque después de ver su antecesora, las pocas esperanzas que tenía en que esta trilogía fuese fiel se habían perdido por completo. Aun así tengo de que decir que la película me calló la boca con mis prejuicios. 

Siendo sincera La cura mortal no es lo mejor, pero a pesar de su duración consigue mantener el ritmo. Pasada la primera hora y media la cinta se convierte en una escena de acción continua donde los problemas para los protagonistas no hacen más que amontonarse. Para mi gusto hay un exceso de acción y una pérdida del hilo argumental, pero viendo la duración de la película mejor mantener al espectador atento con escenas de acción que no con escenas de relleno. 

No quiero meterme en si la película es una calcomanía del libro porque como ya he dicho apenas lo recuerdo, pero si que están ciertas escenas importantes plasmadas en la película. Después de la primera entrega, La cura mortal me pareció la más fiel a los recuerdos del libro que tengo. 

La mayor parte de la acción ocurre en la cuidad, o como la llaman en la cinta "la última ciudad". Este sitio es uno de los pocos edificados que aún no está plagado por los Raros (los seres infectados por el virus que se convierten en extras de The walking dead) gracias al muro que rodea toda la ciudad. Esto me recordó mucho al Chicago de Veronica Roth en Divergente. Edificios altos con la sede de CRUEL en todo el centro y rodeado de alta tecnología. En esta ciudad es donde se plasma muy bien la diferencia entre los ricos y los pobres. En este caso el muro que rodea la ciudad no solo sirve para ahuyentar a los raros, sino para hacer que los pobres, aquellos que tienen más posibilidades de morir, lo hagan antes. La cura supone un bien muy escaso y solo pocos podrán disfrutar de ella. 

En cuanto al reparto Dylan O'Brien puede lucirse en la cinta gracias a las escenas de acción y los pocos momentos de vulnerabilidad que le ofrece la película. Sin embargo quien sobresale es Thomas Brodie-Sangster. Hasta ahora no habíamos podido verle en todo su esplendor pero sin duda creo que esta es cinta donde por fin consigue encajar a la perfección con su papel. 

Para mí la cinta se sitúa la mejor de toda la trilogía pero a la vez La cura mortal tiene un problema muy grande y es que llega cuatro años tarde. El auge de las distopías juveniles llegó a su fin hace mucho, incluso el final de Los juegos del hambre pasó un poco desapercibido en comparación sus películas anteriores. Por no hablar de Divergente, cuya última entrega ni siquiera saldrá a la luz.
 
El 26 de enero se estrena la última entrega de El corredor del laberinto. La cura mortal ha llegado tarde pero por lo menos consigue que la franquicia termine por todo lo alto con una cinta llena de acción que dejará buen sabor de boca a los seguidores de la trilogía. 


Puntuación:
Patri Alonso.

Wonderstruck. El museo de las maravillas

Hacía dos años que no teníamos la oportunidad de ver una obra de Todd Haynes en la gran pantalla. Con Carol, el largometraje protagonizado por Cate Blanchett y Rooney Mara, se convirtió en uno de los directores favoritos entre los amantes cinematográficos, por lo que había muchas expectativas para su último estreno: Wonderstruck. 

Wonderstruck. El museo de las maravillas cuenta dos historias. Por un lado tenemos a Ben (Oakes Fegley), un niño de los setenta que acaba de perder a su madre en un accidente de coche. Una serie de eventos desafortunados harán que el pequeño se encuentre en la calle en busca de lo poco que le queda de familia. Cincuenta años antes, durante la década de los veinte, seguimos a Rose (Millicent Simmonds). Rose es una pequeña niña sorda que vive en una mansión con un padre que la maltrata. Siguiendo la máxima de Ben, se irá hasta Nueva York, donde vive su exitosa madre (interpretada por Julianne Moore). Los dos niños buscarán en Nueva York no solo a una familia en la que confiar, sino también su nuevo hogar, apartado del daño del pasado.

Ambas historias se van entrelazando a lo largo de la película, alternando el blanco y negro con un color lleno de contrastes, hasta que la línea argumental llega a su fin con la unión de las dos tramas.

El argumento de la película es bastante simple en líneas generales. A grandes rasgos, lo que he mencionado más arriba es todo lo que ocurre en la película (detalles de cada personaje a un lado). Wonderstruck no brilla precisamente por la complejidad del guion, pero a menudo este no es lo más importante de la cinta.

En la cinta guionizada por el autor Brian Selznick se intenta visibilizar la discapacidad en niños (en este caso la sordera), los retos a los que se enfrentan, la incomprensión del entorno pero también la evolución de una época a otra en este sentido, y, sobre todo cómo pueden adaptarse a su propia situación.


Para narrar la línea argumental de Rose, Haynes recurre a las semejanzas con el cine mudo (aprovechando que la madre de la joven es una gran actriz). Las actuaciones exageradas y el despliegue visual en los momentos de blanco y negro hacenque te involucres con mayor facilidad en la vida de la pequeña niña que viaja a Nueva york con poco más de unas monedas. Cabe destacar que quien interpreta a Rose, Millicent Simmonds, es también sorda casi desde nacimiento.

Es en arcos como este en el que te das cuenta de la calidad interpretativa que albergan ciertas personas. No solamente encuentran muchas más piedras en el camino que un niño sano en su profesión, sino que además logran transmitir de forma magistral todas las sensaciones de sus personajes sin decir nada.


Sin embargo, a pesar de las grandes actuaciones del reparto (algunas más brillantes que otras) y de las reivindicaciones implícitas en la narrativa de la obra, Wonderstruck. El museo de las maravillas te deja con una sensación de frialdad difícil de dejar atrás. El problema no es que no guste, es que no lo hace lo suficiente.

Terminada la obra de Haynes, da la sensación de que todo lo mencionado más arriba pasa a un segundo plano para dar lugar a la nada. Al contrario que ocurriese con Carol, el nuevo largometraje del director no se queda contigo, no planta una semilla en el espectador para mantenerla en su memoria. 


En general, Wonderstruck. El museo de las maravillas entretiene al público más afín a las cintas de corte dramático, ya que la parte muda puede hacerla algo más pesada, aunque no logra que el espectador se identifique con la película ni se enamore de ella más allá del aspecto fotográfico. Se convierte en una de las pocas obras que visibilizan los problemas en los niños e intenta transmitir el mensaje mediante argumento y ejecución, lo cual es valorable de forma positiva.


María Reinoso

Esto es la guerra

No todas las películas siempre destacan por su argumento, pero a veces tampoco por su elenco de actores. En esta ocasión, Esto es la guerra, estrenada en el año 2012 reúne a Tom Hardy, Reese Whiterspoon y Chris Pine delante de las cámaras ofreciendo una película de espías bastante entretenida. Quizás no conocías esta película, así que sigue leyendo, que seguro que puede ser la peli perfecta para alguna tarde que no sepas que ver.

La historia gira en torno a dos agentes de la CIA, interpretados por Chris Pine y Tom Hardy, los cuales son amigos desde la infancia y trabajan juntos en la actualidad. Casualmente, ambos se enamoran de una misma mujer (Reese Witherspoon). Esto hará que dejen de ser amigos y pasen a la acción, intentando conquistar a la chica aunque tengan que destruir la ciudad de Nueva York si hiciera falta.

A priori parece una película romántica más del montón, pero tiene puntos positivos, ya no solo por el reparto. McG es quien dirigió esta cinta en 2012, tras haber pasado tres años desde que lo hiciera con Terminator Salvation. Para quien no le conozca, se ha encargado de dirigir las dos entregas de Los Ángeles de Charlie o series como Chuck, la serie de Cazadores de sombras o la reciente película de Netflix The Babysitter.

Personalmente esta película creo que ha ido pasando desapercibida con el paso del tiempo, cada vez más desapercibida, ya que es más un blockbuster palomitero de por las tardes. Quizás su formato adecuado desde un inicio fuera el home video, pero tras su estreno en cines, es mucho más disfrutable en casa por varias cosas.

En la edición física de la película se incluyen dos versiones: la que se vio en su momento en los cines, y otra que incluye escenas eliminadas de la versión en pantalla grande. Además, en casa se pueden disfrutar de varios finales, algo inusual en una película. Pero en esta ocasión sí que encaja perfectamente esta opción. De esta manera, a parte del final original de la cinta, se pueden disfrutar de otras tres variantes más. Es decir, que en total hay 4. Varios muy predecibles, pero no dejan de hacer la película muy simpática.


Durante los 98 minutos que dura, la historia de amor pasa a ser como si fuera una competición por una chica al más puro estilo de Sr. y Sra. Smith. Aunque bebe de películas anteriores del director, tomando varios elementos de referencia, demuestra que puede tener un estilo único. No obstante, no es tan bruto como la película de Brangelina, pero sí que las maneras que tienen de fastidiarse Pine y Hardy son bastante divertidas.

También a la película hay que sumarle cameos como el de Chelsea Handler, la conocida presentadora estadounidense de varios programas de humor. Es toda una sorpresa verla por la cinta, pero la verdad que le da un toque sutil a los diálogos. Pero ella no es la única cara conocida, ya que otros actores veteranos, y no tanto como Rebel Wilson tienen una pequeña participación en alguna escena.

Esto es la guerra, sirve como punto de inflexión en la carrera de los protagonistas, que hasta entonces no eran nombres muy destacados. Pero solo haría falta esperar unos pocos años después para que sonaran por separado, y de esta manera comenzaran a llegarles proyectos más grandes como los que conocemos actualmente de todos ellos.

Como comentaba al principio, esta película sirve para ver en cualquier momento. No es una muy destacable, pero es lo bastante entretenida y divertida para pasar un buen rato que es lo que se pretende conseguir con Esto es la guerra. Le doy 3 fotogramas porque no le hace falta más ni menos. Pero aún así, es un título curioso que seguramente mucha gente desconocía de su existencia.


Wonder Wheel

El próximo 22 de diciembre llega a las salas de cine españolas, el último proyecto del aclamado director Woody Allen. El director de cintas como Blue Jasmine, Midnight in Paris o Café Society, llega ahora con Wonder Wheel, la cual ha sido coproducida con Gravier Productions y Amazon Studios.

Nueva York, años 50. Las vidas de cuatro personajes se entrelazan en medio del bullicio del parque de atracciones de Coney Island: Ginny (Kate Winslet), una ex actriz emocionalmente volátil que ahora trabaja como camarera; Humpty (Jim Belushi), el operador de la famosa noria y marido de Ginny; Mickey (Justin Timberlake), un apuesto y joven socorrista que sueña con convertirse en escritor; y Carolina (Juno Temple), la hija de Humpty, que se esconde de unos gangsters en el apartamento de su padre. Una historia de pasión, violencia y traición.

En este drama de la década de 50, el director nos ofrece cuatro historias en un escenario pequeño. Es como si se estuviera viendo una obra de teatro, ya que comienza con un narrador que habla de cara al espectador. Aquí es donde hace su intervención Justin Timberlake, quien será el encargado de introducir al espectador en la historia y narrarle ciertos momentos.

La llegada de Carolina a la vida de su padre hará que todo su entorno cambie en un visto y no visto. Mientras que deberá rehacer su vida en Coney Island, Carolina también tendrá que enfrentarse a su nueva vida familiar. No le será nada fácil vivir con la mujer con la que está su padre. Interpretada por Juno Temple, desde que entra en escena, Carolina es el principal personaje a tener en cuenta en esta intrincada y particular historia.


Por otro lado Kate Winslet vuelve a dejar una buena actuación, en esta ocasión como Ginny, la esposa de Humpty. Su personaje pasa por varias crisis, y no sabe hacia qué camino llevar su vida. Desea muchas cosas pero no obtiene el resultado que ella quiere. Esto la llevará a complicar más su relación amorosa formal y también en parte familiar.

Jim Belushi, al cual hacía tiempo no se le veía en la gran pantalla, sin entrar a comentar su estado actual, hay que decir que como actor sigue dando la talla. Y con el papel de Humpty no se queda atrás, ya que se ve un padre muy preocupado por hacer todo lo posible por salir adelante y solventar todos los problemas de su familia.

Como se ha comentado antes, la película es como si se asistiera a una obra de teatro y se viera muy de cerca. Los predominantes primeros y terceros planos hacen que la acción vaya tomando diferentes carices. Es más, la cámara se dedica más a perseguir a los personajes con esos tipos de planos. Eso sin contar las veces que el narrador habla al espectador.


La película tiene un ritmo que hace que sea llevadera, en el sentido de que durante los 100 minutos que dura, el público se quedará a la espera de que acabe sin aburrirse. Para ello, el hilo conductor de la historia y su genial banda sonora, aunque no muy variable, de la época de los 50 son dos elementos fundamentales.

En cierta medida, he de decir que me estaba recordando más a una película de Wes Anderson que a una de Woody Allen. Esto es por la característica "prisa" que parecen tener los personajes, donde casi no paran a meditar. A pesar de que el director haya puesto mucho empeño en este proyecto, ni de lejos es una de sus mejores películas y quizás no entre dentro de las más destacables. Es disfrutable y es entretenida, pero parece que se queda a medio camino de su verdadera intención. Yo sentí estar viendo una película a la que le faltaban cosas, ya no detalles característicos de Allen, pero sí para que me convenciera más.


La realización de los fondos, los vestuarios y el tratado de las imágenes, para hacer que el espectador se sumerja en aquella década, son fascinantes y brillan por sí solos. Pero por mi parte parece que le falta algo más de alma, algo que diga "otra genialidad de Woody Allen". A pesar de ello, es una película que se puede ver en cualquier momento sin ningún reparo, ya que como digo es entretenida y amena. Así pues, le voy a otorgar 3 fotogramas, porque quizás sería una de esas películas que tendría en mi colección pero no para verla una segunda temprana vez.

Una vida a lo grande (Downsizing)

El próximo 22 de diciembre se estrenará en cines españoles Una vida a lo grande, conocida originalmente como Downsizing. Esta película dirigida por Alexander Payne (Nebraska, Los Descendientes) ofrece una interesante trama de ciencia ficción, en la que el drama y el romance se funden en esta llamativa historia.

La historia de la película gira en torno a Paul (Matt Damon), un hombre que lleva una vida bastante normal, y que se da cuenta que su vida podría irle mejor si encogiese. Tras ver las ventajas que conllevaría esa nueva vida, toma la decisión de reducir considerablemente su tamaño.

Sin entrar más al trapo para evitar cualquier posible spoiler, la trama es principalmente lo que acabamos de comentar. Parece muy simple a primera vista, pero es una película que tiene muchos matices que dan mucho de qué hablar.

En primer lugar nos transmite el mensaje, o más bien dicho, la reflexión de si el avance de la ciencia es beneficioso o tiene consecuencias para el ser humano. De esta manera, lo que se consigue en esta película, a través de la reducción científica, es dar lugar a muchas preguntas. Sobre todo a la calidad de vida, tanto la humana como la del planeta, ya que este avance supone un gran paso para salvar el planeta y poder seguir viviendo en él. Ya que con esta vía se intenta solucionar el problema de la población.

Y aquí es donde entra en juego Matt Damon, el cual se somete a tal proceso. A lo largo de la cinta se irá dando cuenta del modo de vida al que puede acceder al hacerse pequeño, respecto a lo que tenía cuando era una persona de tamaño normal. Es una incógnita que generará muchas opiniones durante el visionado de la película, ya que tiene sus pros y sus contras.

Tendrá que buscar un nuevo camino, un nuevo sentido, ya que las preocupaciones cotidianas no serán la mismas. Al igual que ocurre con temas como la economía, política y otras, donde el director también deja caer que pasaría si la población empezara a reducir su tamaño. Porque a priori parece una idea revolucionaria, el camino hacia algo nuevo y mejor, pero por otra parte no dejan de surgir preguntas acerca de como afecta a todos los ámbitos.


Junto a él aparecen Kristen Wiig en el papel de Audrey Safranek, Crhistoph Waltz como Dusan Mirkovic, Hong Chau como Ngoc Lan Tran, Rolf Lassgård como el doctor Jorgen Asbjørnsen, Udo Kier como Konrad y Jason Sudeikis como Dave Johnson. Cabe destacar que los papeles que interpretan Wiig, Chau y Waltz aportan mucho carisma y diversión a la película, tiñéndola en varios momentos de comedia.

Respecto a los otros nombres del elenco, no tienen personajes que sean recurrentes durante la trama, aunque pueden dar alguna sorpresa en ciertos puntos. Al igual que ocurre con otras caras conocidas, de las cuales no diremos nada para que las reconozcáis vosotros mismos al ver la película.


Los efectos de los personajes reducidos de tamaño se adecuan muy bien a los escenarios. Es más, al ver la película no podía evitar acordarme todo el rato de los famosos y queridos Borrowers. El apartado musical que tampoco es muy destacable, pues está ahí, sin mucho más que decir ni aportar ya que no es significativo para lo que va sucediendo.

El aspecto que sí hay que recalcar es la duración de la cinta que son dos horas y cuarto. Una película bastante larga, que en mi opinión con media hora menos podría haber estado bien. Con esto no quiero decir que sea mala, si no al contrario porque me ha entretenido y me ha divertido. Pero lo que quiero decir con esto, es que hay partes en las que casi no pasa nada y si ya es larga de por sí, pues las escenas más lentas no se salvan de que bajen el ritmo.


A esta película le voy a dar 3 fotogramas, porque a pesar de haberme entretenido y divertido, y tiene un elenco estupend. Pero me ha fallado la duración y las escenas lentas. Es una película que consigue tenerte enganchado de principio a fin, pero no creo que sea una de las que se vean dos veces.


Blade Runner (1982)

A poco de estrenarse Blade Runner 2049 (que se estrena el 6 de octubre), vamos a analizar el clásico de culto que marcó un antes y un después en el cine de ciencia ficción, así como en el cine en general. Harrison Ford protagoniza esta cinta dirigida por Ridley Scott, la cual está basada en una novela escrita por Phillip K. Dick.

A principios del siglo XXI, la poderosa Tyrell Corporation creó, gracias a los avances de la ingeniería genética, un robot llamado Nexus 6, un ser virtualmente idéntico al hombre pero superior a él en fuerza y agilidad, al que se dio el nombre de Replicante. Estos robots trabajaban como esclavos en las colonias exteriores de la Tierra. Después de la sangrienta rebelión de un equipo de Nexus-6, los Replicantes fueron desterrados de la Tierra. Brigadas especiales de policía, los Blade Runners, tenían órdenes de matar a todos los que no hubieran acatado la condena. Pero a esto no se le llamaba ejecución, se le llamaba "retiro". Tras un grave incidente, el ex Blade Runner Rick Deckard es llamado de nuevo al servicio para encontrar y "retirar" a unos replicantes rebeldes. (sinopsis de FilmAffinity)

Esta cinta dirigida por uno de los maestros del cine, Ridley Scott, no hace más que apuntarle un tanto a su carrera hasta entonces; haciéndole destacar de gran sobremanera. Consigue transmitir un futuro como el que describe Dick en su novela. La ambientación está muy lograda, tanto que en su momento, era una visión tan lejana aunque tan cerca a su vez que asombra la situación que se narra.

Claro, a día de hoy no parece ya tan creíble, pero centrémonos en lo que nos concierne. Los replicantes son el eje de la cinta, que durante toda su evolución no hace más que sorprender y hacer que los espectadores se planteen muchas dudas. De hecho, aunque algunas cuestiones se resuelven a lo largo de la trama, hay que decir que muchas se quedan sin responder. Y es de esperar que haya alguna conexión en los 30 años que transcurren de una cinta a otra.

Otro aspecto es el reflejo futurista que muestra, todo controlado por estos replicantes que sustituyen a los humanos, mientras que otros se rebelan e intentan hacerse con el control. El poder siempre es un tema muy interesante a tratar, y sobre todo cuando se trata de tecnología aún más. Una utopía que a lejos de ser cierta, deja una posibilidad de que pudiera suceder en algún momento.

Además, aquí vemos a un Harrison Ford en todo su esplendor, en un papel que le marcaría tanto como su Han Solo en Star Wars. Ford se creó una leyenda a lo largo de las últimas décadas antes de los 2000, que le han hecho labrarse una gran trayectoria que a día de hoy es enormemente maravillosa.

Los efectos especiales, como se ha dicho antes, quizás no sean lo mejor. Pero cuando se estrenó era lo más. Ahora solo queda esperar a ver como ha mejorado Blade Runner 2049, y si es una buena sucesora de la cinta del 82. Pero con el elenco con el que cuenta, y también con lo que se está generando acerca de la saga Blade Runner solo hacen que tenga más ganas de que haya más producciones en su universo.

Le doy 3 fotogramas, porque a pesar de ser una cinta de culto, tampoco nos encontramos con la joya de la corona. Es bastante disfrutable, pero no deja de ser una película que podría haber prometido más. Claro está, es mi opinión, ya que para algunos es un título muy importante a la hora de hablar de cine en general y del sci-fi en concreto.

madre!

El próximo 29 de septiembre se estrenará en nuestros cines la última cinta del aclamado y controvertido director Darren Aronofsky, conocido por El luchador o su cinta más comentada, Cisne Negro. En esta ocasión nos trae lo que afirma ser su película más oscura, protagonizada por Jennifer Lawrence y Jaier Bardem.
A una mujer (Jennifer Lawrence) le pilla por sorpresa que su marido (Javier Bardem) deje entrar en casa a unas personas a las que no había invitado (Ed Harris, Michelle Pfeiffer). Poco a poco el comportamiento de su marido va siendo más extraño y ella empieza a estresarse y a intentar echar a todo el mundo.

Hablar de Aronofsky es hablar de un director complicado, controvertido, único, inimitable. Sus trabajos normalmente traen quebraderos de cabeza. Son tan complejos, que en esta ocasión no hacen más que formar parte de una película tan delirante y excéntrica, que en su ejecución que con una sola visualización no es suficiente para entenderla al completo.

Primero, el elenco que tiene brilla por sí solo. Javier Bardem tiene un papel por fin a su altura, nada que ver con los últimos realizados por ejemplo en Piratas del Caribe o en una de las más recientes de James Bond. En cuanto a Jennifer, su papel es el más importante junto a Javier.

Durante toda la película hace que el espectador se meta en su piel, sufriendo el agobio, la ansiedad y todas los estados emocionales por los que pasa a través de los sucesos de la cinta que no dejan de desencadenar más y más consecuencias. También, y no menos importantes, son Ed Harris y Michelle Pfeiffer, los cuales tienen unos papeles también destacables para el desarrollo de los acontecimientos.


La totalidad de la trama ocurre en un único escenario, algo bastante importante para la cinta, al igual que otro detalle como es que los personajes no dicen en ningún momento sus nombres. Solo hablan entre ellos sin nombrarse (ya que no se presentan) los unos a los otros. Esto junto a las múltiples metáforas y diálogos harán que no dejemos de pensar en qué está ocurriendo continuamente y por qué. Seguramente de primeras hasta muchas cosas que ocurran parezcan graciosas, a pesar de tener un trasfondo serio y en ocasiones oscuro.

Esta polémica película, tras su paso por festivales de cine, es a la par muy interesante por lo que el director intenta transmitir de una forma bastante delirante. El recorrido que invita a hacer se vuelve complicado a partir de la segunda mitad de la cinta, que dura un total de dos horas.

Es difícil hacer una crítica objetiva ya que según cada espectador puede haber múltiples interpretaciones de lo visualizado en la gran pantalla, aunque la reflexión tenga un único significado. Pero sobre todo lo que invita a pensar es en el significado del título. madre!, con el símbolo de exclamación incluido tiene un doble sentido tanto por el sentido de la cinta al completo, como por el trasfondo del papel de Lawrence; con un fuerte carácter feminista que da que pensar.


Quizás este largometraje se a la vez una mancha de un éxito en su carrera, ya que las oipiniones van a estar muy divididas. O te gusta o la odias, no hay un término medio para esta película. Como digo, es para verla un mínimo de dos veces para entenderlo todo bien. Pero yo no voy a hablar del significado de la trama porque cuanto menos se sepa al verla es mucho mejor. Le doy 3 fotogramas porque me parece que es una película que no defrauda pero tampoco es un exitazo.

La Seducción

Esta película dirigida por Sofía Coppola, la cual ganó un premio a la Mejor Dirección en el Festival de Cannes del 2017, se trata de un remake de la película llamada “El Seductor” dirigida por Don Siegel y protagonizada por el famoso Clint Eastwood. 

Durante el tercer año de la Guerra Civil estadounidense, 1864, una niña encuentra a un soldado malherido en el bosque y lo lleva la escuela femenina donde ella se encuentra viviendo con otras seis o siete chicas más. A pesar de que se trata de un soldado del bando enemigo, deciden ayudarle y curar sus heridas para cuando éste se encuentre en buen estado de salud, presentarlo ante el bando contrario y que se lo lleven.

Pero las cosas no suceden así. La presencia de un joven cabo produce cierto desconcierto entre las jóvenes e interés. Además, éste no se queda atrás en cuanto a las atenciones de las chicas.

Sofia Coppola nos presenta la vida de las mujeres en Virginia durante los últimos años del siglo XIX, y cómo éstas deben actuar en la sociedad y ante un hombre, lo que conlleva muchas restricciones de su libertad y toma de decisiones.

Las actrices que más destacan en la cinta son Kristen Dunst, Elle Faning y Nicole Kidman. Y por supuesto, Colin Farrell hace un gran papel siendo uno de los protagonistas.


Respecto a la trama no hay mucho que decir ya que caería en spoiler, pero la verdad es que no da grandes giros de argumento, pues estos son bastante predecibles; posee un ritmo pausado ya que no hay mucha acción y se centra en los personajes y en los sentimientos de estos. En lo que más destaca la cinta es en la ambientación, en el paisaje donde se encuentra la escuela femenina y el vestuario de la época.