4 fotogramas,

Call me by your name

domingo, enero 28, 2018 Alejandro C. 1 Comments

El pasado 26 de enero se estrenaba en las salas de cine españolas la esperada cinta Call me by your name, cuyo paso por festivales de cine no ha hecho más que aumentar su éxito obteniendo varias nominaciones, entre las que se encuentran los Bafta y los Oscars. ¿Estamos ante una de las mejores películas románticas, que ha conseguido colarse en los Oscars de 2018?

Es el verano de 1983 en el norte de Italia y Elio, un chico ítalo-estadounidense de 17 años, pasa los días en la villa familiar del s. XVII transcribiendo y tocando música clásica, leyendo y flirteando con su amiga Marzia.

Elio tiene una estrecha relación con su padre, un ilustre profesor especializado en cultura grecorromana, y su madre Annella, una traductora, y entre ambos le han dotado de una amplia cultura en un entorno que rebosa de encantos naturales. Aunque la sofisticación y don intelectual de Elio podrían sugerir que es un adulto hecho y derecho, todavía tiene cierta inocencia y temas en los que desarrollarse, especialmente en los del corazón.

Un día, Oliver, un cautivador investigador americano que trabaja en su doctorado, llega para ayudar al padre de Elio como becario durante el verano. En medio del soleado esplendor de este marco, Elio y Oliver descubrirán la embriagadora belleza del despertar sexual a lo largo de un verano que cambiará sus vidas para siempre.

Luca Guadagnino es el encargado de dirigir esta película, basada en el libro homónimo de Andrés Aciman, el cual se encuentra editado por Alfaguara en España. El director italiano firma esta coproducción que podríamos llamar directamente arte, porque nos encontramos ante una cinta visualmente espectacular a pesar de tener sus defectos en ciertos aspectos.


Timothée Chalamet, que interpreta a Elio en la película, muestra a un chico adolescente que por un lado parece bastante adulto en algunos aspectos, mientras que en otros temas muestra que aún le queda camino para terminar de madurar. A pesar de ser un chico de 17 años que parece tener claras sus afinidades (juntarse con sus amigos, salir con chicas…), en el momento que Oliver irrumpe en su vida, pondrá sus sentimientos patas arriba.

Y es que el mensaje que se quiere transmitir con esta situación entre otras cosas, es que el amor puede surgir de cualquier forma. Sea con quien sea, que no hay un esquema que establezca que las relaciones son conformadas únicamente por parejas heteronormativas. Por ello, Elio que tiene que convivir un período de tiempo Oliver en su propia casa de verano, se encuentra inmerso en una situación difícil al intentar expresar sus sentimientos o su forma de comportarse ante su nuevo amigo.


Pero no todo se queda ahí, porque es una reflexión sobre una relación, en este caso homosexual, y que invita al espectador a ver cómo los protagonistas se hallan inmersos en un debate consigo mismos. Una lucha interior donde tienen que decidir hasta dónde llega su deseo, que es tal, que en Elio genera un miedo a intentar ir más allá de lo que siente en verdad. Aunque le cuesta decidirse y expresarse, tiene claro que en ese momento de su vida se siente atraído por Oliver y hace todo lo posible para conocerle.

Las ganas y del deseo le pueden tanto que le incitan a tener que expresarse y desfogarse de alguna manera. De hecho hay una escena que ha levantado cierta polémica, pero el director ha intentado recrearla de forma visual para asemejarse todo lo posible al libro de Aciman. Recordemos que estamos hablando de un adolescente que en ese momento empieza a descubrir pequeñas cosas que le harán ver todo de otra manera, sobre todo en el tema del amor del que anteriormente parecía tenerlo claro.

Oliver, personaje interpretado por Armie Hammer, sí que parece tener las cosas claras. Él representa en parte el crecimiento personal humano, en especial en temas amorosos. Es atractivo, cae bien a todo el mundo y vive un tanto despreocupado. No obstante, será él quien incite a Elio a mostrarle cómo es de verdad por dentro, guiándole a encontrar una salida dentro de su encrucijada interna.


Como digo, es una cinta donde todo se muestra con una naturalidad casi perfecta que da envidia verlo. También influye que están en el año 1983, y precisamente en Italia era inusual ver parejas homosexuales en público. No se muestra en ningún momento sexo explícito, pero las intenciones y la pasión se notan en el ambiente. El deseo incontrolable de querer, de sentir, de amar, de ir más allá con la persona que te atrae y que te gusta, con alguien que te sientes cómodo/a es un abanico tan grande que finalmente es algo normal para todos, sean de la condición que sean.

Ese es uno de los aspectos que se pueden reivindicar en esta cinta, la cual tiene unas críticas estupendas y de la cual el director ya está pensando en, por lo menos, su secuela. Por el momento tiene pensado estrenarla en el año 2020, dando un salto temporal en la vida de los dos protagonistas y explorando nuevos ámbitos.


Técnicamente Call me by your name es un película preciosa visualmente y con un argumento cargado de belleza. Por otro lado, cómo se desarrolla la historia deja que desear, ya sea por su lento inicio en el que parece que algunas cosas no son explicadas o presentadas. Aún así es una película imprescindible y merece mucho la pena verla.

Por otra parte, la banda sonora es muy emotiva y da mucho juego con las escenas. El tema que destaca por encima de los demás es el de Sufjan Stevens, que suena en una escena que da la impresión que ha sido muy complicado grabarla. Por último, no por ello menos importante, Elio tiene una afición musical que parece no tener relevancia argumental alguna, pero a medida que la cinta se desarrolla cobra un significado mayor, y merece la pena descubrirlo. Por mi parte, le doy 4 fotogramas esperando con ansias su secuela.

Por otra parte, la banda sonora es bastante emotiva y concuerda muy bien con las escenas en las que suenan los diferentes temas. Destacando entre todos los demás el de Sufjan Stevens, que se corresponde a una escena que seguramente haya sido difícil de grabar. Por último y no menos importante, Elio tiene una afición musical, que aparentemente no tiene ninguna relevancia argumental, pero a medida que se desarrolla la película va cobrando un significado mayor. Pero no diré de que se trata para que lo descubras cuando la veas. Yo por mi parte le doy 4 fotogramas, y ya estoy esperando con ansias la siguiente parte.


Alejandro C.

1 comentario:

  1. Esta historia me está llamando la atención ya por insistencia. Vi el libro hace tiempo y no le di mucha bola porque tenía tropecientos pendientes. Después la película... Y ahora es que la veo en todas partes, ¡la curiosidad me mata! A ver si me hago con el libro pronto porque la historia cada vez me pinta mejor :)

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